En una tercera entrega muy movida

“X-Men: la ultima batalla” es la tercera película de los mutantes creados por Marvel Comics. Para esta tercera parte contamos con nuevos mutantes, nuevo look para los actores y un nuevo director: Brett Ratner, ya que el director de las anteriores 2 cintas Brian Singer renuncio al proyecto y cambio a los X-men para dirigir “Superman retorna”.

Los líderes mutantes Charles Xavier y Magneto se ven otra vez enfrentados por sus diferencias ideológicas, cuando es descubierta una cura contra las variaciones genéticas que crearon a los mutantes en la tierra. La humanidad quiere terminar con la ‘enfermedad’ mutante. Mientras Magneto y sus aliados quieren acabar con la humanidad para adueñarse del planeta. Xavier y sus X Men creen que hombres y mutantes pueden convivir en paz y por esa razón tratarán de impedir esta batalla que puede cambiar el futuro del planeta.

El hecho que la dirección no este a cargo de Singer, se nota bastante, pero el trabajo de Ratner, es realmente excelente. Su forma de plantear las escenas de acción y lo bien llevado que maneja esta nueva historia, lo hacen merecedor de decirle: “Muy buen trabajo”.

El mensaje de la película es muy claro, aunque la historia y los personajes de los X-Men son ficticios, hacen apología al racismo que actualmente se desarrolla en el mundo. Los mutantes del grupo de Magneto, los rechazados, son  mutantes de raza asiática, negros, judios y gays. Y lo que otros ven como una enfermedad, para otros es un estilo de vida.

El mensaje es que todos deberíamos respetar a todos sin importar cual diferentes sean. Aunque plantean que este film es el último y que X-Men será una trilogía, deja abierta la posibilidad de un cuarto film. Al terminar la película después de los créditos, aparece una escena escondida, que deja todo servido para una cuarta película de mutantes.