Que tal rumberos?… A propósito de la presentación en Caracas de las bandas de Ray Barretto y Johnny Pacheco con Adalberto Santiago y Héctor Casanova como invitados especiales, ¿sabían ustedes que Casanova tocó en sus inicios con la orquesta del “manos duras”?. Pues resulta que cuando Adalberto abandonó el barco para formar La Típica 73, Casanova audicionó para Barreto, quedándose para unos cuantos bailes durante un breve período en el cual interpretaba los éxitos de Santiago; incluso llegó a ponerle la voz a todo el álbum Indestructible, solo que Tito Allen, quien siempre fue la primera opción para remplazar a Adalberto, regresó de Puerto Rico y el resultado fue el excelente disco que todos conocemos con Barreto en la carátula despojándose de sus anteojos y dejando ver en su pecho el emblema del súper-héroe que vino de Kryptón. Los inicios de Casanova con Pacheco no fueron del todo fáciles, ya que tenía por delante la titánica tarea de sustituir al emblemático Pete “El Conde” Rodríguez. Cuando subió a la tarima como voz principal del conjunto de Pacheco en un club de Nueva York, El Conde se encontraba entre el público mostrando una sarcástica sonrisa. Yo recuerdo una entrevista publicada por la desaparecida revista Swing Latino donde Rodríguez declaraba que Casanova lo imitaba. Recientemente pudimos leer unos comentarios del cubano rememorando esos días: “Pete y yo nunca tuvimos problemas. Él se fue de la banda de Pacheco para hacer su conjunto y cuando lo hizo estaba encendido en Nueva York. Por lo general, donde estaba Pacheco él no tocaba .Yo no lo conocía antes de entrar a la orquesta, aunque sí sabía de su trabajo. Eso, porque en aquel tiempo los músicos que eran importantes no hablaban con los muchachitos aficionados, como yo. Al principio, no te niego, que él me miraba al cantar, porque yo tenía que hacer sus canciones, y una vez en una entrevista en la revista Latin New York dijo que yo tenía que decirle papá. Por eso, cuando hablé con él por primera vez, que fue en Venezuela, le dije hola, papá, ¿cómo estás?, y desde entonces hablábamos bien natural y nunca hubo rivalidad. Ya Pacheco me conocía porque me había visto cantar con la orquesta Ritmo Tropical y sabía que yo tenía más o menos el mismo estilo de El Conde, así que me puso a cantar rápido todas las canciones que él había grabado y que habían sido éxitos, lo que no fue fácil para mí porque yo tengo voz de tenor, mientras El Conde es barítono. Tuve que cantar los éxitos del grupo en un tono que no era el mío, y así lo hice desde la primera presentación, que fue un miércoles, hasta el domingo, aunque trabajé con dificultad y esforzando la voz. El lunes también teníamos que tocar pero ya yo no podía más, porque no tenía voz. En esa ocasión estábamos en un club alternando con El Gran Combo de Puerto Rico y yo tenía mis cuerdas vocales agotadas. Aún así pude hacer el primer set y para el segundo se me acercó el señor Andy Montañéz y me dijo: No te preocupes por nada. Sabemos que tú puedes hacer el trabajo y te pido que me dejes darte una manito. Él se trepó en la tarima conmigo y empezó a inspirar mientras yo estaba haciendo aguaje en los coros”. Bueno rumberos será hasta la próxima.