Como consecuencia de diversos factores que confluyen en esta época del año, puede alterarse el equilibrio intestinal, con un aumento en la frecuencia de las evacuaciones En el adulto el problema incide en su desempeño social-laboral, pero en los niños el problema puede ser mucho más grave, incluso mortal. Hay épocas en el año que son más propensas a generar problemas gastrointestinales que otras. La llegada de las lluvias es una de ellas y la otra, sin duda alguna, está representada por las festividades navideñas. En el primer caso se debe más a la presencia de virus que se diseminan con las precipitaciones y en el último, al aumento en la ingesta de platos elaborados y almacenados en condiciones higiénicas desfavorables. En todo caso, una de las principales consecuencias que provocan es la diarrea.

La diarrea se traduce en un aumento en el contenido de agua, frecuencia y volumen de las deposiciones fecales. Los casos leves pueden desaparecer pronto, pero los severos pueden causar deshidratación grave, desnutrición y convertirse en problemas más complejos de tratar. En adultos generalmente es leve y se resuelve espontáneamente, sin complicación, mientras que en bebés y niños (especialmente menores de 5 años), la diarrea es más preocupante debido a que se pueden deshidratar muy rápidamente, con consecuencias que pueden llegar a ser fatales.

Pero no sólo las lluvias y las fiestas son causantes de esta condición gastrointestinal, también pueden ocasionarlas el síndrome de malabsorción, intolerancia a la lactosa, enfermedad celíaca, fibrosis quística o el síndrome de colon irritable, entre otros. Los medicamentos también pueden causar diarrea, especialmente los antibióticos, laxantes que contengan magnesio y la quimioterapia para el tratamiento del cáncer.

Cuándo ocuparse y cuándo preocuparse Ocuparse siempre es prioritario y es de vital importancia llamar al médico si se presentan heces negras, sanguinolentas o con pus, si no desaparecen los dolores abdominales o si hay signos de deshidratación (resequedad de la boca, ojos hundidos, llanto sin lágrimas).

En todo caso, hay que estar atento y, en caso de presentar estos síntomas, tomar medidas inmediatas, tales como reponer urgentemente los líquidos y electrolitos eliminados por las heces, administrando soluciones de rehidratación oral, e incorporar comidas de fácil digestión, escasas y frecuentes, hasta volver a la dieta normal.

Antihipersecretores, la mejor solución En el mercado existe una amplia variedad de medicamentos usados tradicionalmente en el tratamiento de la diarrea. Sin embargo, la mayoría de ellos nos son recomendados por los médicos. Desde hace algún tiempo, se han introducido en otros países los llamados  Antihipersecretores intestinales. Próximamente en Venezuela podremos contar con este nuevo tratamiento para la diarrea aguda, que complementa la terapia de rehidratación oral, tanto en niños como en adultos, y se caracteriza por tener un efecto antihipersecretor sin afectar la motilidad intestinal.

Esta nueva alternativa terapéutica, se está comercializando desde hace más de 14 años en países de Europa, y ya cuenta con más de 9 millones de pacientes tratados. Se trata de un inhibidor de encefalinasas (sustancias corporales implicadas en la diarrea), y mediante esta acción, impide el aumento de secreción que da origen al proceso diarreico, reduciendo la frecuencia y volumen de las deposiciones y el tiempo de duración de la diarrea. Laboratorios LETI, está trabajando para traer el medicamento a Venezuela y para eso, cuenta con estudios recientes en los que se demuestra su rápida acción, pues logra desaparecer los síntomas de la diarrea en sólo 24 horas en el 80 % de los pacientes, cuando lo usual es que se requiera tratamiento durante 5 o más días.

Finalmente, se puede decir que en casos de diarrea, los pasos más correctos para el su manejo son: comenzar con la terapia de rehidratación oral, continuar con la alimentación normal, y el uso, siempre con recomendado por un médico, de un medicamento antihipersecretor intestinal.