Algunas consideraciones y cuentos con relación a los más recientes espectáculos presentados en el país.

 

 A la luz de la oferta artística existente en la actualidad podría inferirse que el numeroso público al que le gusta disfrutar de un buen concierto está viviendo una de sus mejores épocas al poder gozar  las presentaciones de sus artistas favoritos como en los mejores tiempos de una Venezuela rimbombante y Saudita.

Pero la realidad -lastimosamente- demuestra ser otra. La asistencia a la gran cantidad de eventos que se están presentando parece que en ningún momento llega a satisfacer las expectativas y son muchas las ocasiones en  que sin el apoyo de los patrocinantes los resultados económicos serían verdaderamente catastróficos.

Vamos a hacer una breve reseña de los shows ofrecidos por los artistas que recientemente nos han visitado, algunas veces en forma directa y otras con informaciones confiables de primera mano.

 

EDDIE PALMIERI, LARRY HARLOW Y LAS LEYENDAS DE LA SALSA.- Un espectáculo que reseñamos ampliamente en la pasada edición del magazine, sin llegar a entrar en detalles de la asistencia de público y de algunos chismes y curiosidades de los que nos enteramos después y que valen la pena contar.

Los cálculos más optimistas sitúan la asistencia al estacionamiento del Hipódromo La Rinconada en unas diez mil personas, una cifra escalofriantemente baja si se toma en cuenta la popularidad de los artistas que se presentaron y las dimensiones del coso de la presentación.

Algunos aluden que las condiciones del sitio en que se llevó a cabo el evento no eran las óptimas. De hecho- aunque no me consta- se habla de varios vehículos desaparecidos del estacionamiento y de varios asistentes que resultaron asaltados a la salida del evento.

 

Sin embargo, un halo de fatalidad rodeó al espectáculo desde su inicio. Ya en la mañana, Ismael Miranda no había asistido a la rueda de prensa, según se decía por serias divergencias con Harlow. Este a su vez mostró su intolerancia hacia los medios plantando a una reportera televisiva que lo entrevistaba en vivo.

Pero en la noche, ya sobre la tarima, el llamado “judío maravilloso”  mostró su mala educación al agredir a un fotógrafo quitándole su instrumento de trabajo, lo que provocó una fuerte protesta del animador Rafael “El Tigre” Rivas y una, más fuerte aún, de Miranda quien optó por retirarse del escenario ante la actitud de su ex – patrón, quien anteriormente ya se había opuesto rotundamente a la presentación de Las Estrellas de Venezuela, una de las agrupaciones pautadas como compensación.

 

En Maracay, por lo que me contaron, las cosas a nivel de público tampoco estuvieron muy bien. Lástima, porque  estos señores no pueden ser vistos todos los días.

 

MARTIRIO Y CHANO DOMÍNGUEZ.- La enigmática cantante española ya ha hecho un piso lo suficientemente sólido con sus presentaciones anteriores como para haber esperado una asistencia bastante decente al máximo coso caraqueño. Sin embargo, la cantidad de entradas vendidas fue tan poca que los organizadores tuvieron que rogar al público de las localidades más baratas unirse a los que disfrutaban de las de mayor valor. Sin embargo, dos días después, la asistencia a la sonada despedida del balletista Julio Bocca se vio mucho mejor compensada en taquilla.

 

También se dice que los asistentes habituales al Teatro Teresa Carreño ya no acostumbran a asistir al mismo por las circunstancias que rodean al recinto en la actualidad.

 

DADDY YANKEE, OSCAR D´LEÓN, CALLE CIEGA Y OTROS.- La sorpresa de estos días fue el revés de asistencia a este espectáculo, ya que este señor es sin duda alguna el amo actual de las carteleras de éxitos en Venezuela. Ya una vuelta por los alrededores del estadio de béisbol de la ciudad universitaria bastaba para observar que no se formaban las acostumbradas colas que han caracterizado a otros eventos como los de Olga Tañón y Mark Anthony o como un tradicional Caracas- Magallanes. El número de buhoneros superaba ampliamente a los que esperaban la entrada para ver al regatonero.

 

ROCK.- Los espectáculos de rock son los que han demostrado contar con un público más leal y contundente. Slipknot logró un respetable 80 por ciento de ocupación del Poliedro, brindando una noche en la que a pesar de un show repetitivo y de conatos de violencia, la banda formada por dos guitarras, bajo, batería, dos percusiónistas, dos DJ´s y un carismático cantante logró una interacción muy efectiva con el público asistente.

Por su parte, los actualísimos Good Charlotte lograron llenar la mitad del Poliedro y su punk blandengue, junto con la camisa de los Leones del Caracas utilizada por el vocalista Joel Madden  dejaron satisfechos a todos los que acudieron a verlos. Ni que hablar de los éxitos de Jethro Tull, Alan Parsons y Adrian Belew en locales mucho más pequeños.

 

Hechos que permiten visualizar buenas perspectivas para las próximas presentaciones en Caracas de Ramsteim, Dream Theater y Black Eyed Peas. Y que permiten apreciar la fidelidad del público rockero quienes -hecho insólito y poco conocido- han logrado que uno de los pocos discos de platino recientes-por copias legales vendidas- otorgados en el decaído mercado venezolano haya ido directamente para la banda Craddle of Filfth. Extraño ¿no?