La cinta de dibujos animados Mercano, el marciano, del argentino Juan Antín, relata las aventuras de un marciano que vivía feliz en su planeta, hasta que un día una sonda espacial, enviada por La Tierra, aplasta a su perro al caer en Marte. Y comienza su travesía de venganza y mucho aprendizaje.

La película dura 73 minutos y se exhibe en las cinematecas regionales en el país. Surgió de una serie de televisión del mismo director y transmitida por el canal argentino Much Music, en la que se retrataba de manera crítica y hasta burlona las realidades de esa nación, desde la óptica de este personaje venido de otro planeta. Humor negro que se puede trasladar al resto del continente y el mundo.

Este trabajo animado es para un público de más de diez años y adultos. Trata temas como el consumismo, la globalización y el mercantilismo de los medios de comunicación. Eso sí, de una forma irónica y amena, con diálogos muy sarcásticos.

Dura 73 minutos y se puede resaltar que la animación 3D de Mercano, el marciano es impecable y no tiene nada que envidiarle a otros trabajos ejecutados en el mismo formato en las grandes casas del entretenimiento. El director Juan Antín y su equipo hicieron lo imposible para economizar recursos, para poder sacar a flote el proyecto. Prueba de ello fue en el soporte fílmico, donde fotografiaron manualmente cada cuadro de la película, lo que les permitió ahorrar 30 mil dólares. La dirección artística y animación es de Ayar Blasco. Destaca también la música, a cargo de Leandro Fresco, Roberta Ainstein y el grupo Triglocites

Antón estudió ciencias de la computación en la Universidad de Buenos Aires y animación en el Instituto de Artes Cinematográficas de Avellaneda. Desde 1998, dirige el departamento de animación 3-D y Digital FX en la Universidad de Buenos Aires.