El talentoso,carismático, y guapo actor Martín Peyrou, llegó a la pantalla de Venevisión en lanueva producción dramática del escritor Leonardo Padrón,  “La Mujer Perfecta”.Una telenovela que ha cautivado a los televidentes al abordar la historiade seis mujeres que viven en un país donde muchas luchan por convertirse en loque todo hombre sueña: la mujer perfecta. Y donde algunas de ellas, paralograrlo, lo intentarán todo: cirugías, ejercicios, dietas, botox. Pero sobretodo, ha conquistado a la teleaudencia por plantear historias sobre lasdistintas formas del amor, el imperio de la vanidad, la exclusión social, la ambición,la fama y sus delirios, tal como lo ha expresado el autor, Leonardo Padrón.

 De acuerdo a loexpresado por Peyrou, esta telenovela ha gustado por la diversidad dehistorias. “A la gente le gusta la trama de la telenovela porque es muyactiva,  pasan muchas cosas como en la vida misma. Siempre me comentan en la calle o entwitter (@martinpeyrou), que les gusta una u otra historia, yo creo que ese esel elemento, la variedad. Cada quien se identifica con una historia, o parte deésta”. Además, la experiencia de trabajar por primera vez con Padrón leha sido muy grata, “Es de los escritores que te preguntan como sientes elpersonaje, como va, te pide tu opinión, eso para mi es muy importante, te diceque es una persona que quiere hacer bien su trabajo, que no quiere estar encasilladosólo en su concepto, en su forma de ver las cosas”.

 Peyrou interpreta a“Hinojosa”, uno de los guardaespaldas de “Cruz Mario Polanco”(Jean Carlo Simancas), un hombre muy serio y reservado, con una personalidadmuy distante a la de Martín Peyrou. “Hinojosa no se parece en nada a mí,de malo yo no tengo nada, no meto miedo ni prendido en candela (risas). A pesar de ser uno de los malos delcuento, él es un hombre de principios que lo que hace es su trabajo. Tieneciertas debilidades emocionales que yo las veo muy enlazadas al hecho de seruna persona tan reservada y tan parca. La gente que no habla mucho suele tenerun mundo interior muy complejo”.

 El actor cuenta quele ha tomado cariño al personaje, “¡de eso no hay ninguna duda!, se hapuesto más interesante. Me gusta como se está desarrollando la relación tantocon Polanco (Jean Carlo Simancas) como con Beto (Jerónimo Gil), se estáestableciendo cierto sentido de amistad, cierta complicidad. Y por supuesto conMinerva (Alba Roversi), que es su debilidad”. En cuanto a este puntodébil (Minerva) no quiso develarnos nada, “hay que esperar como sigue eltranscurso de la historia”.

 El trabajo y lainteracción en general con el elenco ha sido muy buena, “todos sonextraordinariamente profesionales, amenos, muy agradables. Hay cosas muypositivas que decir de todos”.  A Peyrou lo complace que haya armonía yla actitud recíproca de recibir sugerencias sin importar el nivel deexperiencia, “el hecho de que cada quién aporte lo suyo, y que puedahacerles comentarios a ellos y que ellos lo absorban sin la más mínima duda oque lo podamos discutir, es excelente”.

 Con quienes máscomparte escenas son con Alba Roversi, Jean Carlo Simancas y Jerónimo Gil.“Jean Carlo es una persona extraordinaria, es un tipo muy extrovertido, siempretiene un tema de conversación, es un hombre muy dispuesto a interactuar con lagente, a tratar a todo el mundo por igual. En el trabajo está muy atento a losdetalles, se preocupa porque te sientas cómodo, se preocupa por hacerteacotaciones, él cuida su escena y si eres parte de la escena, él también cuida eso;es una actitud muy profesional de su parte. Con Alba es muy fácil trabajar, todoel mundo sabe que es una actriz extraordinaria, hace que el trabajo fluya, esmuy rápida, ¡inteligentísima! Y Jerónimo es una persona de buen corazón, muypositivo, con muy buen ánimo, con una onda muy new age de pacifista de paz y deque todo esté bien”.

 Martín se inició enla actuación cuando apenas era un niño, gracias a su padre. “Mi papátiene una vena artística, es muy buen escritor. De pequeño me incentivó a hacerteatro, comencé en el colegio, luego en grupos independientes e hice algunoscomerciales”.

 Dejó de lado laactuación por muchos años para dedicarse al modelaje. A este mundo llegó porcasualidad, ya que a él no le llamaba la atención esa labor, ni pensaba quepodría tener un lado divertido; lo que él quería hacer en ese momento eraviajar. Después de la insistencia de muchas personas, y darse cuenta que erauna forma de recorrer el mundo, fue como decidió probar suerte en este ámbito.

 Su primer trabajocomo modelo fue en la pasarela con el diseñador Giovanni Scutaro. De allívinieron más castings, desfiles, revistas, y al mes ya estaba en Europa. En elviejo continente al principio no le fue nada fácil, “allá el modelaje esmuy duro, es un ambiente mucho más agresivo. En los castings te puedesenfrentar con 2500 modelos, comienzas a las 8:00 de la mañana y terminas a las12:00 de la noche. Es un ambiente muy fuerte, más competitivo”. A pesarde lo difícil del medio, le fue bien e hizo lo que tanto quería, viajar,“Yo disfruté mucho la vida de modelo por los viajes, viajé mucho. Cuandono viajaba para trabajar, me gastaba el dinero viajando”.

 Así como comenzó amodelar por “casualidad”, regresó a la actuación por casualidad, “Yotengo esa mentalidad de que todo es posible, desde niño pensaba que podíallegar alguien a tu casa y tocarte la puerta y decirte quieres ser actor, y mepasó. Estaba sentado un día en mi casa y me llamaron para ofrecerme unpersonaje en una obra, me dicen que vaya a un día a tal hora, y llegue directoal ensayo, ¡ya tenía el papel!” Luego realizó otras obras y comenzaronlos proyectos televisivos. Formó parte del elenco de una serie juvenil en RCTV,“Tukiti”, posteriormente trabajó en Colombia en un seriado de RCN yTelemundo “Así es la vida”. También ha participado en filmes,interpretó a “Velero” en la película “La Virgen Negra”.“Para mí el cine tiene un lenguaje muy particular. Es muy orgánico, esmucho de lo que te está pasando, no de lo que estás mostrando que te pasa. Esopara mí es lo más difícil de la actuación. No mostrar lo que te está pasando,sino llegar a sentir lo que le está sucediendo al personaje. Es lo más difícil,por eso me atrae más, me gustan los retos”.

 Recientementevolvió a la actuación con un nuevo reto, teatro infantil. Interpretó al príncipede la obra “Anabel, La Princesa Encantada”. “Fue un personaje fantástico,inocente, valiente, entregado, sumamente pasional. Me divertí muchísimo, fue unejercicio actoral excelente. Con un público sumamente exigente, porque losniños, si no les gusta, te lo dicen, se duermen, lloran o se van. Es un públicomuy honesto”.

  Pasión por lasartes marciales

  Martín es un hombrepolifacético, no sólo ejerce la profesión actoral, sino que también se dedica alas artes marciales y a la medicina deportiva. Su pasión por el deporte también comenzó de niño,“Mi papá era boxeador, antes de tener una pelota de fútbol, tuve unosguantes de boxeo. Después pasé al Karate”. Además de practicar estadisciplina en su forma tradicional por más de 20 años, practicó sistema librede Karate, Kick boxing, Judo, Aikido, Boxeo Tailandés, Taekwondo y Jiu-Jitsubrasileño. También hizo el primer nivel de Krav-Maga, que es una arte marcialIsraelí, desarrollada por el servicio de inteligencia. Adicionalmente, tienedos títulos mundiales de lucha de sumisión obtenidos en New Jersey, EstadosUnidos, en los años 2003 y 2004.

 Actualmente esprofesor de jiu jitsu brasileño, “es un excelente deporte que teacondiciona muy bien el cuerpo, te da muchísima elasticidad, mucha fuerza, esun trabajo cardiovascular brutal, desarrollas mucha resistencia. Es un deportebien completo”. Y como si no fuera suficiente, Martín tiene una maestríaen ciencias aplicadas al deporte, y actualmente es director del centro derehabilitación de una clínica en caracas, donde también dedica parte de su díaa sus pacientes en el área de rehabilitación deportiva.

 Con tantasactividades, es inevitable preguntarse ¿Cómo hace? “Trato de priorizar,coloco la prioridad que voy a seguir y de ahí voy a la segunda, siempretratando de cumplir y  ser responsable. Además, la disciplina es muy importante.La disciplina te va  a ayudar a conseguir el éxito en lo que sea que hagas. Loque uno tenga que hacer, hay que hacerlo bien. Hay que ponerle corazón”.

 Entre tantasresponsabilidades, Martín organiza su tiempo de manera de poder compartir consu familia. “Trato de moverme en moto para poder evadir las colas. Tengouna prioridad que es llegar a compartir un rato con mis dos hijos y acostarlosa dormir, además trato de ir siempre a almorzar a mi casa. Yo la paso muy biencon mi esposa y mis bebés, me divierto mucho con ellos”. Adicionalmente,en su tiempo libre practica el Yoga, “me gusta mantener la onda de lapráctica espiritual, he hecho yoga toda mi vida, me gusta desde que era niño”.

 Finalmente, Peyrounos define a la mujer perfecta como aquella que está enamorada. “Lasmujeres cuando están enamoradas son absolutamente perfectas, siempre están debuen humor, son complacientes, se divierten así sea en la casa haciendo cotufaso hasta una pizza, o si se va a cenar en el mejor lugar. Son más atentas,dedicadas. Todas las virtudes que tienen se potencian cuando estánenamoradas”.

 Martín Peyrou  es unhombre que a fuerza de disciplina, constancia y actitud, ha logrado con éxitotodo lo que se ha propuesto “La vida es una cuestión de actitud, tu eresel único responsable de lo que te ocurre”.

 

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