¿Comienza una nueva saga de aventuras?

Una de las más amadas leyendas de fantasía del siglo XX – una historia atemporal de pura imaginación y fantástica aventura que ha editado más de 100 millones de ejemplares en todo el mundo – al fin cobra vida en un film con sorprendente realismo y autenticidad, en la primera adaptación a la acción en vivo de la obra maestra de C.S. Lewis.

Walt Disney Pictures y Walden Media presentan “Las crónicas de Narnia” la historia de cuatro jóvenes aventureros que tropiezan con un ropero encantado que los llevará a lugares que nunca soñaron, mientras juegan a las escondidas en la casa de campo de un anciano profesor. Al pasar a través de la puerta del ropero,  son transportados de la Londres de la Segunda Guerra Mundial hacia el espectacular universo paralelo conocido como Narnia – un reino de cuento de hadas de mágicas proporciones donde animales del bosque hablan y criaturas mitológicas vagan por las colinas. Pero Narnia ha caído bajo el hechizo helado de una malvada bruja, Jadis, la Bruja Blanca, quien la ha condenado a sufrir un interminable invierno. Ahora, ayudados por el auténtico líder de Narnia, el sabio y místico León Aslan, los cuatro hermanos Pevensie descubrirán su propia fortaleza y llevarán a Narnia hacia una espectacular batalla para liberarla para siempre de la glacial esclavitud de la Bruja. Tocando los eternos temas del Bien y el Mal, del poder de la familia, de la fe y la esperanza en los momentos más oscuros,  es una fábula clásica para nuestros tiempos.

Tras años de realización y meticulosa creación para estar a la altura de la concepción de Narnia de C.S. Lewis, señala el debut en la dirección de acción en vivo del neocelandés Andrew Adamson, quien se hizo mundialmente conocido por brindar a los públicos de todo el mundo el adorable ogro verde protagonista de Shrek (premiada con el Oscar®) y Shrek 2. Adamson provee al film su pasión por la historia de Lewis, que comenzó en su infancia y que ahora se reúne con los extraordinarios avances en la tecnología cinematográfica. El amplio alcance de la visión que el director tiene de Narnia cobra vida a través de una mezcla de interpretaciones humanas y técnicas fotográficas realistas de última generación en CGI, animación y prótesis de maquillaje que convierten los mundos creativos y los personajes de Lewis en una obra de apabullante realismo.