Nohely, Beatriz y Carlos se seguirán queriendo en el Trasnocho“Y nos seguimos queriendo” es el título del nuevo drama humorístico de la autora de la telenovela “Mi gorda bella” para las tablas y que se presentará en el Teatro Trasnocho de viernes a domingo, con las actuaciones de Nohely Arteaga, Beatriz Vázquez y Carlos Olivier. A través de esta pieza, que dirige Daniel Uribe, el público no sólo saldrá complacido y sonriente, sino que también habrá aprendido una gran lección: la del amor y el perdón.¿Qué haría usted, señora, si se entera que su marido planea asesinarla para rehacer su vida con una mujer mucho más joven y que puede darle los hijos que usted no pudo? ¿Y usted, señor, sería capaz de deshacerse de su esposa, si se le presenta la oportunidad de ser feliz con una bella y cándida muchacha, que lo ama desinteresadamente y le regala la felicidad que no encuentra en su hogar; ya que, si decide dejar a su mujer, ésta podría suicidarse?Éstas y muchas otras preguntas se despejan en el drama de humor para las tablas “Y nos seguimos queriendo”, de la pluma de la reconocida escritora Carolina Espada (autora de la telenovela “Mi gorda bella”), dirigida por Daniel Uribe y protagonizada por los destacados actores Nohely Arteaga, Beatriz Vázquez y Carlos Olivier.Desde este viernes 18 de febrero, a las 10 de la noche, estos talentosos artistas de televisión se desdoblan en el Teatro Trasnocho del centro comercial Paseo Las Mercedes, en los roles de un esposo infiel (Carlos Olivier, como Manuel); una mujer engañada, depresiva y estéril (María Cecilia, interpretada por Beatriz Vázquez), que está presa por quitarle la vida a su marido y una humilde e inocente joven (Zuleima, encarnada por Nohely Arteaga), quien sufre por la muerte del único hombre que la ha querido en serio y de quien espera un hijo.La pieza se presentará de viernes a sábados, a las 10 pm, y los domingos, a las 8 pm. Las entradas tienen un costo de 18 mil bolívares y están a la venta en las taquillas del Trasnocho.“Y nos seguimos queriendo” cuenta con la producción general de Jorgita Rodríguez y es un evento de Talento Femenino y Nohely Arteaga Producciones. Las fotografías son de Alfonso Zapata, el vestuario es de Edward Sosa, el diseño gráfico de Luisa Almeida, la iluminación corresponde a Alfredo Caldera, mientras que la asistencia de producción y dirección corren por cuenta de Charles Arias y Alida Pérez, respectivamente. Agradecimiento a Chidivers, Servicio Integral de Submarinismo.Amor y perdón“Y nos seguimos queriendo” comienza en una comisaría, donde María Cecilia, una mujer cuarentona y recién viuda, se encuentra detenida, por ser sospechosa del asesinato de su marido. Mientras diserta sobre lo que le ha ocurrido, llega Zuleima, una muchacha de origen humilde y poca educación, a quien Manuel, el infiel esposo de María Cecilia, tenía como amante, sin que aquélla lo supiera. Durante algo más de una hora, cada una expone sus diferentes puntos de vista, hasta que María Cecilia finalmente reconoce que, antes que su esposo la asesinara, ella decidió adelantársele. Y es que, para “celebrar” sus 20 años de matrimonio, Manuel decidió invitó a su mujer a un paseo en alta mar para bucear, aunque ésta no sabía nadar muy bien que digamos. Fue entonces cuando María Cecilia se dio cuenta del plan de Manuel y decidió cambiarle el tanque de oxígeno que éste había “preparado” para ella, truncando, no sólo sus planes, sino también su vida.En la última parte de la obra, Olivier se desdobla a través de un magistral monólogo, dándonos su versión acerca de la razón de su comportamiento, como si hubiese revivido de la muerte. Al final, a María Cecilia y Zuleima no les queda otra opción que hacer las pases y apoyarse mutuamente ante las circunstancias, dejando como enseñanza que en la vida hay que aprender a olvidar y perdonar y dejar que el amor prevalezca ante todo. Sobre esto, Carolina Espada, asegura: “No podemos estancarnos en la rabia, en el rencor, en la venganza y en las retaliaciones. Hay que aprender a olvidar, pasar la página de concreto armado y seguirse queriendo como sea. Es que lo único que lo salva a uno en la vida es el humor y el amor”. La destacada dramaturga cuenta que, para escribir “Y nos seguimos queriendo”, se inspiró en la historia de una pareja amiga, remontándose al mes de noviembre del año 2002 y trasladándose al lejano Japón.“Iban a cumplir veinte años de matrimonio, a prueba de todo. Para festejarlo en grande, el marido inventó un viaje a Guam, con clases de submarinismo incluidas para su mujer, que nunca se ha metido en el mar más arribita de la rodilla. ‘¡Ujm!’, me dije yo. ‘Esto me parece altamente sospechoso’. Y escribí un artículo para el diario El Nacional, titulado ‘El guamazo final’. El escrito fue publicado y recibí muchísimos e-mails de feed back. A los amigos venezolanos allá en Japón, que por supuesto se dieron por aludidos, les pareció divertidísimo y lo celebraron. Finalmente ellos cancelaron el viaje a Guam. Me dijeron que fue que la isla fue golpeada por un mini tsunami o un maremotico o, simplemente, se anegó. Yo sigo creyendo que develé los planes del marido”, dijo la escritora del libro “La telenovela en Venezuela”, quien se propone con esta pieza hacer reír al espectador y despacharlo de la sala de teatro “altamente complacido y con una sonrisota”.