Mejor actor a Philip Seymour Hoffman

Cuando Philip Seymour Hoffman se llevó al Oscar a mejor actor este año no sorprendió a nadie, ya que su histrionismo a la hora de interpretar al ya fallecido escritor e intelectual estadounidense fue de primera, reconocido hasta por quienes conocieron en vida al también ególatra personaje.

Utilizando la noticia de un crimen en un prácticamente desconocido pueblo de Estados Unidos, Capote se inspiró en su famoso libro “A sangre fría”, que revolucionó la  novela “gringa” y hasta mundial en los años sesenta. El mismo Capote señaló sobre este libro: “En ocasiones, cuando pienso en lo bueno que podría ser, casi no puedo siquiera respirar”.

La historia comienza en noviembre de 1959, cuando Truman Capote (Philip Seymour Hoffman), autor de Desayuno en Tiffany’s y figura favorita de lo que pronto se conocería como el jet set, lee un artículo en el New York Times. Éste habla del asesinato de cuatro miembros de una muy conocida familia de granjeros, los Clutter, en Holcomb, Kansas. Casi todos los días aparecen historias similares en los diarios, pero hay algo en ésta que atrae la atención de Capote. Presenta una oportunidad, piensa él, para probar su teoría de que en manos del escritor adecuado, la no ficción puede ser tan irresistible como la ficción.

¿Qué impacto han tenido los asesinatos en ese pequeño pueblo de llanuras y ventorrales? Con esto como su tema, para su propósito y sin importarle si se llegan a esclarecer los asesinatos, convence a la revista The New Yorker para que le den una asignación y se marcha rumbo a Kansas. Acompañándolo va su amiga de la infancia en Alabama, Harper Lee (Catherine Keener), quien en unos meses recibirá el Premio Pulitzer y logrará fama mundial como autora del libro “Matar a un ruiseñor”… Y por ahí se va la historia.