Los tratamientos de acupuntura reducen la frecuencia de los dolores de cabeza por tensión en la mitad de los individuos propensos a la dolencia, encontró un nuevo estudio.

 

Pero los investigadores también apuntan que la acupuntura mínima, definida como “agujas superficiales en puntos que no son de acupuntura” y considerada como un procedimiento falso, fue igual de efectiva, de acuerdo con un estudio alemán que aparece en la edición del British Medical Journal.

 

“Según los resultados de nuestro ensayo, además de datos de observación aún no publicados de un número mayor de pacientes en atención rutinaria, parece que muchos pacientes (alemanes) definitivamente se beneficiaron, así que no veo razón para desanimar a los pacientes de intentarlo”, afirmó el Dr. Klaus Linde, principal autor del estudio y epidemiólogo en el Instituto de Estadísticas y Epidemiología Médica en la Universidad Técnica de Munich.

 

Pero, añadió, “como no hubo un efecto relevante por encima del de una intervención inadecuada de acupuntura, tendría un poco de precaución para recomendarla activamente de manera amplia”.

 

De acuerdo con los autores del estudio, en un año dado, el 38 por ciento de los estadounidenses tiene dolores de cabeza episódicos del tipo causado por tensión y el 2 por ciento tiene dolores de cabeza crónicos del mismo tipo. En 1997, una declaración de consenso publicada por un panel de expertos de los U.S. National Institutes of Health, incluyó el dolor de cabeza como parte de una variedad de dolencias que podrían ser ayudadas por la acupuntura.

 

Si bien la acupuntura se usa ampliamente para diferentes tipos de dolor de cabeza, los expertos siguen en conflicto sobre qué tan efectiva es realmente.

En la medicina tradicional china, la acupuntura se practica para restaurar el flujo de energía en el cuerpo. La técnica más ampliamente usada por los científicos involucra la penetración de la piel con finas agujas metálicas sólidas que son manipuladas con la mano o con estimulación eléctrica.

 

Para el ensayo aleatorio controlado en 28 centros de pacientes ambulatorios en Alemania, 270 pacientes, mujeres en su mayoría, que experimentaban dolores de cabeza por tensión, fueron divididos en tres grupos.

Un grupo fue tratado con acupuntura tradicional y otro con acupuntura mínima, mientras que el grupo control no recibió acupuntura en lo absoluto. Aquéllos en los dos grupos de acupuntura recibieron 12 sesiones cada uno durante ocho semanas.

 

Las tasas de dolor de cabeza en los que recibieron acupuntura tradicional disminuyó casi a la mitad: El número de días con dolor de cabeza disminuyó en 7.2, en comparación con 6.6 en el grupo de acupuntura mínima. Los que estaban en el grupo control experimentaron sólo 1.5 días menos con dolor de cabeza. Las mejoras en el grupo tradicional de acupuntura fueron similares a las mejoras vistas con tratamientos aceptados.

Cerca de una quinta parte de aquéllos en el grupo de acupuntura tradicional reportaron efectos secundarios, como mareo, otros dolores de cabeza o hematomas.

De manera interesante, las mejoras continuaron meses luego de la intervención y aumentaron ligeramente con el paso del tiempo.

Luego de que el segmento principal del estudio había terminado, los individuos del grupo control recibieron acupuntura por ocho semanas y también experimentaron mejoras, aunque menos que los participantes originales del estudio.

 

El hecho de que la acupuntura tradicional y la acupuntura mínima tuvieran resultados tan similares indica que la localización de las agujas no afecta significativamente la eficacia del tratamiento, escribieron los autores del estudio.

Aunque la acupuntura aparentemente falsa y la acupuntura real tuvieron efectos similares, el Dr. Charles Kim, especialista en medicina del dolor en el Centro Médico Mount Sinai de la ciudad de Nueva York, quien también practica acupuntura, piensa que algo debe estar sucediendo.

 

“Hasta la fecha, la investigación ha mostrado de alguna manera que la acupuntura si estimula la liberación de endorfinas, pero, más específicamente, yo realizo tratamientos con electroestimulación y muchas investigaciones han demostrado que ciertas frecuencias de estimulación con acupuntura inducen beta endorfinas a ciertas frecuencias”, apuntó.

También es posible que tanto la acupuntura como el tratamiento falso se vean asociados con fuertes efectos placebo. Un fenómeno similar fue observado en un ensayo sobre acupuntura y migrañas, en el cual Linde también estuvo involucrado y que fue publicado en mayo.

 

“Como la gran respuesta a la acupuntura mínima fue tan impresionante, sería extremadamente interesante ver si se obtienen resultados similares en otros países y si es así, cuáles son las razones”, apuntó Linde. “Hay cierta evidencia de que cualquier aplicación repetitiva de agujas podría influir sobre la percepción y la memoria del dolor, y también que el ritual y el ambiente completos de la acupuntura son poderosos. La investigación en esa dirección podría ser extremadamente interesante”.