Luego de cinco exitosas temporadas con la obra “Comovaya viniendo”, Franklin Virgüez vuelve al submundo de los bares, la rocola yel despecho con “Mister Juramento”, un unipersonal escrito por Néstor Caballero, y dirigido por Daniel Uribe. A partir del16 de marzo, y sólo por seis funciones, 

Susanita Pons se muestra en elescenario tras seis años de ausencia. Con una puesta en escena renovada, y la producción deMarcos Purroy con el Centro de Directores para un Nuevo Teatro, el homenaje aJulio Jaramillo llega a Teatro Bar de Caracas, en  Las Mercedes. Elcélebre travesti de Virgüez festeja 15 años del primer montaje en el que honraal inolvidable cantautor ecuatoriano. Susanita vuelve en tiempos de redes sociales, bachata y reguetón, aunque no pierde la esencia que distingue a su generación.

  Pedro Maldonado, oriundo del barrio caraqueño ElGuarataro, es el nombre de pila de esta artista renegada de la sociedad, biensea por su condición económica y sexual o por su carencia de amor. Su transformación al travestismo se inició desde muyjoven, al padecer en carne propia el machismo y los desmanes durante ladictadura de Marcos Pérez Jiménez.

  Sufrió esa era de la historia venezolana, aunquetambién la mitificó al adoptar los nombres de dos grandes divas de los añoscincuenta: Susana Duijm y María Antonieta Pons. Durante décadas se refugió enlas profundidades bolerísticas de los bares de la populosaCatia, hasta que conoció a su ídolo mayor, Julio Jaramillo. Sobre estahistoria, su vida y el devenir del artista latinoamericano, hablará y bailará Susanita desde el 16 y hasta el 25 de marzo. Virgüezconversa sobre este nuevo montaje:

  ¿Qué trae de nuevo Susanita en este retorno al teatrovenezolano?

Viene con más experiencia aunque regresa más prácticay más ligera de vestuario, tiene menos trapo. Ahora va a decirlo todo en menostiempo. Si antes la obra duraba una hora  cuarenta y cinco minutos, ahora tiene exactamente una hora para desnudarse… Es muyinteresante lo que ocurre con ella porque el tiempo y sus duras vivencias lahan inundado de ternura.

  A pesar de que Susanita se enfrenta ahora a un públicoque vive en función de la telefonía celular, las tabletas y las redes sociales,ella logra hacer brillar esa aureola de nostalgia, despecho y desamor que la hace universal e intemporal. “Sobre un despechocon Ipod o un disco 45′ ya les podrá comentar la misma Susanita”, indica elactor, y agrega: “Lo que sí puedo adelantar es que esta interpretación es mucho más exigente desde el punto de vista actoral. Elpersonaje trabaja sin mayores elementos de utilería. Es sólo luz, música yactuación pura. Más nada. Eso es un reto”.

  Virgüez viene de interpretar a uno de los arquetiposvenezolanos más conocidos: el del guapetón de barrio que representa EudomarSantos. Ahora pasa al travestismo que no abordaba desde el año 2006, cuando se hizo un remontaje de “Mister Juramento”. Susanita hamadurado, se acerca a los 60 años y no deja de soprender con su soliloquio deamor. A propósito de esta puesta en escena minimalista, habla el director Daniel Uribe quien subraya que si ya el personaje eraencantador en sus montajes anteriores, ahora es severamente enternecedor.

  Susanita es muy tierna dentro de la esquizofrenia decreerse todo -afirma Uribe-. Ella habla de sus grandes verdades, de su verdadinterior y eso hace de ella un ser humano excepcional.

  “Mister Juramento, un homenaje a Julio Jaramillo”,traspasa las fronteras latinoamericanas a través de la música y la historiauniversal del amor y el desamor. Es un gustazo para solitarios, enamorados o despechados, amantes de la música o lahistoria. Serán sólo seis funciones a partir del 16 de marzo, en Teatro Bar,los viernes y sábados a las 10:00 pm, y los domingos a las 8:00pm.

Síguenosen twitter:@MagazineDig