Através del tiempo, divos, artistas y otros símbolos de nuestra cultura visual ymediática han tenido siempre una o varias personas detrás de su entorno,quienes los empujan a convertirse en máscaras, ocultando tras éstas suverdadero ser, dejando en manos de nuestra capacidad creadora, la utopía deimaginarlos y formarlos. En el mismo fenómeno incurrimos con nosotros mismos, llevamosmáscaras y nos las colocamos a la medida de lo que queremos ser o aparentementesomos.

De esta manera, y tras innumerablesexhibiciones, el artista plástico Francisco J. Bassim – “goma”, presenta suexposición “Falsa Realidad”, donde muestra el doble juego que existe entre laconveniencia de los otros y la nuestra, en crearnos personajes que no somos,especulando sin cesar frente a la máscara que nos es presentada, cayendo en laparadoja de multiplicarla y hacerla aún más inasible.

Esta innovadora muestra se podráapreciar a partir del próximo 21 de agosto  y durante 5 semanas, en la Galería Extracto, ubicada frente a laplaza Bolívar de El Hatillo, a partir de la 7:30 de la noche, donde FranciscoJ. Bassim, acudiendo al acrílico sobre tela, mostrará simples personajes representándolosen su condición de símbolos, tal vez de objetos, y entrando en la suposición untanto lúdica y estimulante, de sacarlos de sus contextos conocidos y colocarloscomo calcomanías en cualquier ambiente libre y fuera de toda lógica espacial.

El artista explica, que cada uno delos personajes que hacen vida en esta muestra artística, vienen representados através de su niñez y adolescencia. “No busco ir más allá de esto, tampoco busco la profundidad de cada uno de los rostros que represento,son personajes que seguramente estuvieron presentes en la vida de todosnosotros, todogracias a los medios masivos de difusión, como la televisión, el cine o lasrevistas coloreadas y de hermosas páginas satinadas”, comentó.

Así, Francisco J. Bassim exhibe esta“Falsa Realidad”, convirtiendo estos símbolos en simples máscaras, para quesimples personajes sin rostro puedan llevarlas. Dejando a nuestra imaginación,lo que sepamos o creamos saber de ellos, sobre su identidad y la de los otrosque prestan su cuerpo detrás de esos antifaces, para que queden entonces en elmundo de lo mítico, de las pretensiones, todas gratuitas y válidas.

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