La actriz cubanoamericana, que posó paraun calendario de un licor italiano, habló en exclusiva con Peopleenespanol.comsobre sus proyectos, su novio y sus costumbres hispanas.

Aunque posó como la Cenicienta y BlancaNieves para el calendario de Campari, Eva Mendes no tiene un pelo de tonta nide sumisa, como muchas de las heroínas de estas fábulas. La actrizcubanoamericana de 33 años, quien recientemente develó el calendario deldistinguido licor italiano durante una ceremonia en el Design District deMiami, habló con nosotros sobre algunos de sus proyectos cinematográficos, lasfantasiosas fotos del almanaque y su pasional lado cubano.

El lujoso calendario, que el año pasadotuvo a la mexicana Salma Hayek en sus páginas, le da a la temática de loscuentos de hadas un giro adulto y sensual. Al hojearlo, vemos a Mendesencarnando a adorables personajes como La Caperucita Roja, pero más crecidita ysexy, junto a un lobo. “Se llamaba Lupo”, dijo del feroz animal que tienesujetado con un arreo en la foto del mes de enero, “era súper lindo, perocuando empezó a enseñarme los dientes me puse nerviosa”.

Tampoco tuvo mucha química con el caballoblanco con el que posó en la recreación de Blanca Nieves para el mes de abril. “El modelo Carlos y yo tratamos de montarnos porque la idea era que brindáramoscon Campari encima del caballo”, comentó, al momento que explicó con muchagracia que el animal no paraba de relinchar y tumbarlos. Al parecer ni losPríncipes Azules ni los caballos en la vida real son tan bien portados como enlos cuentos.

Según la actriz, su fábula favorita desdeniña siempre fue La Bella Durmiente. “Mi mamá siempre me llamaba así porque meencanta dormir. Si tuvieran unas olimpiadas para los dormilones, yo me llevaríael oro”, dijo Mendes, “puedo dormir hasta 15 horas seguidas”. Pero lejos dedormirse en los laureles, la actriz ha tenido un año muy productivo. Su papelen We Own the Night, ya en los cines, en el que hace de Amada, la novia delactor puertorriqueño Joaquin Phoenix, ha sido uno de sus favoritos. “ Lapelícula abre con una escena de sexo un poco fuerte y cuando la gente la ve porprimera vez talvez piensa que ya la tiene bien definida… pero se va dandocuenta de que es una mujer con mucha profundidad, que crece y se transforma [alo largo de la historia]”, explicó.

De hecho, la actriz le pidió al directorJames Gray que le cambiara el nombre a su personaje y le pusiera Amada, enhonor a su abuela materna. Dijo que aunque su abuela murió en Cuba en la décadade 1940 y no llegó a conocerla, siente una afinidad inexplicable con ella:“Tengo el presentimiento de que somos muy parecidas. Siento que estamosconectadas”.

Por otra parte, Mendes admitió que hacrecido como actriz. En el 2008 aparecerá en varias películas, como la historiabasada en un libro de historietas, The Spirit, junto a Scarlett Johansson ySamuel L. Jackson, y The Women, una nueva versión del filme clásico de 1939 queprotagonizaron luminarias como Joan Crawford. “Trata sobre unas mujeresfabulosas”, adelantó sobre esta última, “no hay un hombre en toda la película”.

Y aunque en esta historia no habrámiembros del sexo fuerte, en la vida personal de Mendes sí hay un galán, elcineasta peruano George Augusto Gargurevich. Al parecer Gargurevich es máscalladito y tímido que Mendes, quien confesó ser bulliciosa. “Hablo muy alto”,dijo. “A veces mi novio me dice: ‘¡Shhh, estás gritando!’ y yo ni me doycuenta”. Además, de sus padres cubanos la actriz heredó su amor por la comida, lamúsica y el baile, y su “pasión por la vida”.