EsperanzaMagaz es una actriz que se las trae. Con 57 de sus 83 años sumergida enel mundo de la televisión, este año apareció en la piaza teatral “Con A de ilusión” junto a Mirtha Borges y Freddy Salazar, entre otros, causando buenoscomentarios. Ahora también tiene un interesante personaje en latelenovela estelar de RCTV: “Amantes”.

 

Ella recalca que su nombre es Libia Esperanza Magaz de Navas y le pareció fabulosa la oportunidad de volver a las tablas: “Tenía45 años que no hacía teatro, pero al estar Mirtha Borges en la pieza meentusiasme, ya que ella hace reír hasta con mover un dedo. En unmomento estaba realmente extenuada entre ir a exteriores, al estudio yluego cumplir con la pieza, pero me sentí satisfecha con mi retorno alas tablas”.

 

-¿Claves para mantenerte tanto tiempo actuando?

-Primeroque todo la puntualidad, ya que jamás en la vida llego tarde a nada. Ysoy así para todo. Fíjate que mis deudas las pago antes que se venzan(risas). Otra clave es el respeto a los compañeros de trabajo.

 

-¿La tecnología ayuda a que una telenovela sea mejor?

-Antesexistían pocos recursos y es indudable que la televisión de ahora conmás tecnicismos ayuda a que se realice un mejor trabajo. Es maravilloso.

Estudióarte dramático en un conservatorio de su natal Cuba y considera quequien desee participar en la televisión debe prepararse bien: “Lo quepasa es que muchos confían en su belleza y físico solamente. Perotambién es verdad que muchos canales buscan muchachas jóvenes que seancatiras y tengan ojos verdes, aunque no estén preparadas. Sin embargo,en cualquier época existen personas responsables y estudiosas. En micaso, me gusta siempre estudiar las escenas que me tocan al llegar acasa, ya que no me gusta arribar al set al día siguiente sin saber loque debo actuar”.

De las telenovelas que realizó recuerda con cariño a “Kassandra”a comienzos de los noventa (“una producción que se realizó con muchocariño. Se grabó con muchos exteriores y fíjate que pegóinternacionalmente”).Ya había realizado un personaje parecido enVenevisión años atrás en “Peregrina”.

 

Hace casi un quinquenio hizo de recogelatas en “Muñeca de trapo”,lo que le encantó mucho. También recuerda un personaje de mala en “Laseñorita Elena”, que se llamaba Simona: “Era mala de verdad y losmuchachitos en la calle me decían Simona cara de mona (risas) por lomalvada que era”.

En el cine trabajó con José Bardina y Amelia Román en “Hombres de mar”, filme que la llenó mucho, como también “De mujer a mujer” con Daniel Alvarado, el mexicano Nelson Zurita y Elba Escobar, entre otros: “Fueron grandes trabajos de producción, ya que en esa época era más fácil conseguir dinero para filmar”.

 

Boda por cartas

Esactriz desde niña cuando participó en un grupo de teatro infantil y leencantaba declamar y cantar en cuanto fiesta hacían en su escuela.Trabajo en radio y televisión en su natal Cuba hasta que se casó con elvenezolano Guillermo Navas Fernández el 23 de diciembre de 1953,llegando a La Guaira al día siguiente: “La condición que le puse fue la de seguir siendo actriz”.

 

Suactual esposo por más de medio siglo la conoció por una revista defarándula de la época y le impactó tanto, que decidió averiguar sudirección en Cuba, comenzando a mandarles cartas y fotos suyas. Luegode un no tan prolongado intercambio epistolar, decidió presentárseledurante la celebración de la Serie del Caribe de béisbol durantefebrero del 53: “Me agradó bastante cuando lo conocí en persona ysupe que era el hombre con quien me tenía que casar. Ya en diciembre deese año lo hicimos”.

 

Tienedos hijos, Beatriz y Alexis, quienes les han dado tres nietos (“perotodavía no soy bisabuela, aunque quisiera”). En sus ratos libres legusta jugar cartas con sus amigas: “No tengo mucha suerte… pero buena jugadora soy”. Nopiensa en morirse en un escenario, “porque para qué pensar cosasnegativas. Eso sí, cuando me vaya quiero que sea rápido. No quieroestar sufriendo y estar dependiendo de alguien. Prefiero que me dé unyeyo e irme”.

 

 

Foto UNO… Esperanza Magaz es un ejemplo para las nuevas generaciones.