La cantante guayanesa, desarrollada artísticamente en Maracay, es la de mayor facturación del folklore. Con las letras de sus canciones levanta roncha pues muchas contienen claras protestas por el maltrato físico y psicológico que sufre la mujer en manos de machistas sin escrúpulos.Desde que Scarlet Linares apareció en el mundo del espectáculo se sintió a las primeras de cambio que esa entrada daría extrema relevancia al canto popular venezolanista, pues para nadie es un secreto que en los escenarios es mucho mayor la presencia masculina que la femenina y por lo regular las cuentas están 9 a 1 en las carteleras discográficas o sonadas de radio, ventas de CD (aunque sean chimbos) y presentaciones en público a nivel nacional.Scarlet Linares, de excelente trato con los medios de comunicación, accesible, cordial con el público, con quien se comunica a través de cada canción, bien sea en vivo o por la radio, maneja un estilo que sin quererlo ella misma o su productor Joel Leonardo, la fue etiquetando sin que necesariamente la artista sea una bandera del feminismo, pues en sus canciones, aunque no son escritas por ella, le llegan desde diferentes musas pero con parecidos justificativos que ha generado que sus temas sean tildados de provocadores. Es el caso de su actual éxito “En carne viva”, una canción escrita por Manolo Aldana que tiene más de un año pegada en las radios de todo el país y que cuenta con un auténtico récord de más de 40 CD diferentes quemados en forma ilegal y que son vendidos por miles a nivel nacional. “Yo también he conocido lo bueno de mis amantes, no te lo había comentado porque no quería humillarte. Basta de tantas mentiras, él también sintió mi carne. Lo que es igual nunca es trampa, aprende a ser buen amante”Lo mismo se puede referir de “Señora” y de “Mi otra mitad”, otros temas que suenan con insistencia tratando de abrirse paso de “En carne viva”, el cual no tiene intenciones de alejarse por ahora del primer lugar. Mucho más cuando entró en acción el ejecútese de la Ley Resorte, herramienta legal sugerida para defensa de los valores artísticos venezolanos y por ende mayor difusión del talento local sobre el foráneo.Scarlet Linares nació en Guayana y llegó a Maracay como corista del ídolo Luis Silva, quien al notar sus extremas condiciones vocales no dudó de inmediato en sugerirle a su productor Joel Leonardo que le hiciera lo que fue su primer CD y por consiguiente su entrada por la puerta grande al mundo del espectáculo, hasta llegar a convertirse en muy corto tiempo en una auténtica soberana del canto popular venezolanista. En las calles se siente su evidente y arrollador éxito. Mejor dicho, despertó la “Scarletmanía” quien sabe hasta cuándo.