Veintidós niños de diferentes países latinoamericanos, que participan en el programa musical “Código Fama Internacional” de la cadena mexicana Televisa, rindieron un homenaje al artista Roberto Gómez Bolaños por sus 35 años como “Chespirito”.El homenaje a Gómez Bolaños, de 76 años, que se llevó a cabo en uno de los foros de Televisa en Ciudad de México, concluyó tras varias horas de interpretación de canciones y otras expresiones artísticas por parte de los menores.“Agradezco este tributo y si lo hacen significa que todavía estoy vivo”, dijo “Chespirito” emocionado. El creador de personajes como el “Chavo del Ocho” y “El Chapulín Colorado” acudió al foro de Televisa acompañado por su esposa Florinda Meza, “Doña Florinda”, sus hijos, nietos, yernos y nueras.En esa emisión, los 22 niños procedentes de diversos países de América Latina interpretaron los temas musicales que marcaron una época en la televisión mexicana.Tras entrar al foro donde se lleva a cabo la eliminación semanal del “reality show” infantil “Código Fama Internacional”, “Chespirito” dirigió un mensaje a los niños “Código Fama Internacional”: “Escogieron lo más difícil del mundo: muchos creen que llega uno y se hace famoso, pero hay que batallarle mucho, sujetarse a una disciplina, tener mucho entusiasmo, deseos y tratar de superarse”, señaló Gómez Bolaños. Agregó que “cualquiera puede ser rey de Inglaterra -pues no hay que luchar por el trono, se hereda-, pero lo que se hace por esfuerzo propio es muy complicado”.El artista mexicano dijo a la prensa que agradecía “desde el fondo del corazón” los reconocimientos de los niños y que consideraba los homenajes como “un regalo de Dios”.El septuagenario actor y productor señaló que, a 35 años de distancia de haber creado los famosos personajes que han recorrido Latinoamérica a través de la televisión, es capaz de interpretar al “Chavo del Ocho” pero no al “Chapulín Colorado”.En 1970, Gómez Bolaños comenzó a transmitir su programa titulado “Chespirito”, que incluía a los personajes que luego tendrían su propio espacio televisivo y pronto se colocarían en las preferencias de los niños de Latinoamérica.