El director Alejandro García Weiderman debió esperar un quinquenio para sacar su película “Plan B”, estelarizada por Fabiola Colmenares, Edgar Ramírez y Rafael Romero. Sin embargo, fue fructífera porque esta cinta en poco más de ochenta minutos nos cuenta una historia que nos toca a cada uno de nosotros: emigrar o seguir luchando por un mejor porvenir en este país.

Las actuaciones son muy convicentes y se mantiene la tensión en el espectador, amén de presentar un final sorpresivo, pero que hace reflexionar. La sinopsis nos cuenta sobre Susana (Fabiola Colmenares), quien se quiere ir del país. Planea marcharse con Felipe, su prometido, quien decide abandonarla para volver con su familia. Tomás (Rafael Romero)   y Gustavo (Edgar Ramírez) planean el asalto a una casa de cambio para conseguir la felicidad que no les da la vida. Un policía, Candal, y el guardabosques Gutiérrez tensan el hilo del bien y el mal en una lucha en donde el abuso y la fuerza ganan la batalla contra la ingenuidad y la impotencia.

La escena está servida, ya que un saco lleno de dinero, un camino desconocido, las horas contadas, y los pasos de quienes los siguen, harán cada vez más difícil la posibilidad de pasar la montaña y huir a otro país. El Cerro el Ávila será el escenario en donde los planes y destinos cambiaran de rumbo.

Alejandro García Weidermann, director, guionista y productor ejecutivo de la cinta, comentó sobre el origen del guión: “Un buen día mis amigos empezaron a emigrar.   Al principio uno que tenía familia en el extranjero, otro que se quedó sin empleo y decidió probar suerte en España, uno que consiguió trabajo en Miami, otro que buscó y obtuvo una beca. Así, poco a poco,   la mayoría de mis amigos se fueron del país. A cada uno de los que se fue, les pregunté: ¿por qué te quieres ir del país? Todos, a su manera, me contestaron lo mismo: el futuro incierto en una Venezuela en pleno proceso revolucionario, la inseguridad, la crisis económica de la clase media”.

 

– ¿Emigrar para progresar?

– dos estaban convencidos que en otro país les iría mejor, que ganarían más dinero, que eventualmente comprarían casa y carro, que allá tendrían más oportunidades y un futuro promisor. Entonces les pregunté: ¿Te irías si tuvieses un millón de dólares? Lo curioso es que casi todos coincidían en que con esa cantidad de dinero se quedarían en el país. Y así surgió la idea de “Plan B”.

García se planteó dos interrogantes: “¿Por que te quieres ir del país? ¿Que estarías dispuesto a hacer por un millón de dólares? Dentro de este marco quise crear un universo manejando algunos estereotipos representativos de la clase media venezolana, seis personajes con visiones y metas diferentes”.

 

– ¿Y cuáles son esas visiones y objetivos?

– La que está dispuesta a todo con tal de irse del país. El que no tiene nada que perder y busca el atajo, “como va viniendo, vamos viendo”. El trabajador frustrado, cansado de su lucha por sobrevivir   y dispuesto a arriesgarlo todo. Un guardaparques responsable e idealista, un policía corrupto y un intelectual convencido de que cada quién tiene lo que se merece. Y entre ellos, un botín de un millón de dólares.

 

– ¿Cómo calificarías tu cinta?

– “Plan B” es un thriller, una película de acción,   traición y venganza   pero   a la vez, es una reflexión sobre la moral y hasta donde el dinero puede doblegarla.   Esta película fue pensada y diseñada para ser filmada con bajo presupuesto, en 16mm, luz natural, seis actores principales, el cerro El Ávila como locación protagónica, equipo mínimo, mucho ensayo y pocas tomas, pero… mucha mística y cariño por parte de todo el personal quienes en su mayoría tuvieron la oportunidad de debutar en cargos de mayor rango y dar lo mejor de sí.

 

– En fin, ¿qué plantea tu “Plan B”?

– Dos escenarios. Quedarse y luchar por una mejor Venezuela o irse a otro país en busca de un nuevo destino. ¿Acaso son quimeras de una clase social que no consigue o no reconoce su espacio en un país en medio de un proceso revolucionario?   

Egresado de   la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños en Cuba, Alejandro García Weiderman, ha sido director de fotografía en cine y televisión durante más de 16 años; amén de director de documentales y publicidad.

Fue director del cortometraje “El otro”, finalista del Notodo Film Fest (España) y seleccionado   oficialmente en el San Diego Latino Film Festival   (Estados Unidos).

Obtuvo el premio especial del jurado a la mejor fotografía por el largometraje “Caracas, amor a muerte” de San Juan Cinemafest. Puerto Rico. Mejor fotografía Casa del Artista por el largometraje “Sucre”. Mejor fotografía I Festival de Cine Venezolano por el cortometraje “Pillos”. Y actualmente desarrolla los proyectos de largos “Los fantasmas del sol” y “Patas arriba”.