La versátil actriz se considera protagonista de cada dramático aunque no tenga los créditos principales. En la actualidad, uno de los roles que más disfruta es el de madre

 

A lo largo de quince años Dora Mazzone ha dejado su huella en el cine, teatro y televisión venezolana. De villana, buena o en roles característicos, la actriz ha evidenciado talento y experiencia, atributos que hoy lleva a la pantalla chica convertida en Rosa, una margariteña de armas tomar que llena de picardía y comedia la trama de “Y los declaro marido y mujer”.

 

– Con quince años de trayectoria   ¿Dónde quedó la protagonización?

– Yo soy protagonista de mi personaje, líder dentro de lo que quiero ser. Aunque suene egocentrista o egoísta soy protagonista de mi historia, que la empresa, el teatro o la película no me consideren la actriz principal no me afecta en nada.  

 

– ¿Revives los característicos con facilidad?

– Yo estudio absolutamente todo, desde como se pinta la uña hasta cómo se saca los mocos (risas).   Por eso parecen tan reales y puedo retomarlos con facilidad. Dentro de mí viven muchos personajes.

 

– ¿Sufres de trastornos de personalidad múltiple?

– Me deslastro del personaje y lo revivo cuando quiero. Dora es una sola aunque muchas veces se confunde con sus personajes, por ejemplo, Agripina u   otras. En ocasiones mi hija me dice ¡mamá estás Rosa! pero no me hace falta quitarme la ropa de los personajes y desnudar completamente mi alma para estar conmigo misma.  

 

– ¿Cuál es tu herramienta clave para preparar un personaje?

– Me tomo tan en serio esta profesión que a mucha gente le da risa o susto.   Los he pillado riéndose porque me ven con mi grabadorcito portátil grabando los acentos, las palabras típicas, hasta las canciones y las anécdotas.   Así pasó con la gocha, con la italiana y ahora con la margariteña.

 

– ¿Y por qué se asustan?

– Porque soy de las que se va a un barrio muy tarde en la noche a ver la vida tal y como es. Cómo camina el malandro, cómo habla la señora y es allí donde he aprendido muchas cosas que practico en mi vida.  

 

– ¿Quiénes interfieren en la creación del personaje?

– Es un trabajo mancomunado.   Los directores Nicolás Di Blasi, Tony Rodríguez y Arturo Manuit son muy creativos, entonces, cuando llegas al estudio hay una sincronía perfecta entre lo que yo traigo de Rosa Mujica y lo que ellos tienen en mente.

 

– Con talento ¿hace falta título?

– Todo se complementa, en mi caso soy licenciada en Artes porque aunque no haya tenido tiempo de hacer mi tesis tengo 20 años de carrera y creo que eso es el equivalente a 20 tesis (risas). Algún día espero que la Facultad de Humanidades de La Universidad Central me otorgue mi título y reconozca mi eterna tesis.

 

– ¿Cuál papel caracterizas fuera de la pantalla?

– Tengo una vida sencilla, disfruto verme mi piel, tocármela, cosas simples me hacen inmensamente feliz.   Me entrego tanto que la gente me chupa el calcio entonces necesito invernar, me recupero y vuelvo a la calle.

 

– ¿Tu felicidad depende de tu hija o es paralela a ella?

– Ella es mi todo. Graziella es como su nombre: gracia del cielo.   Es un regalo de Dios, mi vida, mi razón de ser.   Yo trabajo en función a ella, es mi misión más grande.

 

– ¿Te sientes capaz de ser madre y padre a la vez?

– Si.   Puedo ser las dos cosas aunque a veces me he sentido decepcionada porque el papá no ha estado el 100 por ciento pero yo entiendo que Jean Carlo está haciendo su vida y cada quien tiene un plan divino. Sí me ha hecho falta a veces pero para eso estoy yo y me basto.

 

Planes de internacionalización…

– Mis amigos me dicen que me falta grabar afuera pero les digo ¿cuál es el apuro?   Yo estoy preparada para lo que venga pero tampoco estoy en la necesidad de apresurar las cosas.   No quiero ir con un demo bajo el brazo a hacer casting. Yo estoy cómoda con mi trabajo en Venezuela, con grandes escritores   y grandes actores.

 

– ¿Qué opinión guardas del talento venezolano?

– Aquí existen los mejores actores, utileros y productores del mundo duélale a quien le duela.   En una tarde grabamos 25 escenas, en Hollywood sólo pueden grabar una.

 

– ¿Cómo consideras la propuesta de “Y los declaro marido y mujer”?

– Radio Caracas Televisión siempre ha sido pionero en la televisión. Es innovador con sus dramáticos, rompe esquemas con las estructuras de contenido y forma, se atreve y se arriesga con los géneros sin subestimar al público por supuesto.

 

– ¿Qué piensas de los resultados que ha dado este dramático?

– Sí te pones a ver son propuestas diferentes. Todo el equipo, desde los escritores hasta los utileros, le estamos proponiendo a Venezuela una forma de ir contando una historia a través de la medición diaria.   Es un experimento. La gente escoge y refleja lo que le gusta, sin medias tintas porque el público es así: radical.

 

– ¿Qué le falta a Dora?

– Mucho por aprender… su mejor amigo es un hombre de 80 años.   Con él aprendo a no darle ventaja a la vida.   Su sabiduría es infinita, me nutro de su experiencia e igual tengo un amigo de 24 años con el que me inspiro de su juventud, su energía. Vivo aprendiendo, no me levanto del pupitre como dice Padrón.