La Cueva del Guacharo constituye uno de los atractivos turísticos más importantes de Venezuela, y está localizada en el estado Monagas en su parte norte. Fue primero monumento natural, el primero decretado en Venezuela en 1947 y mas tarde, específicamente en 1975 fue decretada Parque Nacional.

Siempre desde su origen que según los estudiosos data de mas de 135 millones de años, esta formación despertó el interés de los investigadores y recibió visitas tan importantes como las efectuadas por Humboldt en 1799 reflejada además en su obra “Viaje a las Regiones Equinocciales del Nuevo Continente”, donde manifestó haber llegado a explorar 472 metros de esta cueva.

Igualmente 36 años después en 1835 Agustín Codazzi posó sus pies en la Cueva del Guacharo e incluso entró un poco más allá de los 472 metros recorridos por Humboldt.

Hoy por hoy la cueva tiene una caminería de un poco mas de mil 500 metros de longitud y durante su recorrido, que debe hacerlo sólo con un guía, usted admirará el Salón Humboldt con 759 metros de longitud, espacio vital para admirar de cerca las estalactitas que caen colgadas del techo.

La Galería del Silencio, galería Del Río, el Salón Precioso, salón Sublime, El Cuarto de Los Pechos, salón de Los Gigantes, el Gran Salón, el Salón de La Virgen de Coromoto. Pero el recorrido de verdad vale la pena. Las visitas son todos los días desde las 8 de la mañana hasta las 4 de la tarde, pero a partir de las 3 recorrerás sólo una extensión de de mil 500 metros que al menos te permitirá ver a los famosos habitantes de esta cueva: Los Guácharos.

 

GUACHARO ANIMAL MUY PARTICULAR

 

No sólo el Guácharo habita en la cueva, también podrá ver en su recorrido murciélagos y cangrejos, pero sin duda el animal mas particular por sus especiales características es sin duda El Guácharo. De ellos verá en la cueva alrededor de un poco más de 15 mil ejemplares. Su nombre científico es “Steartornis Caripensis Humboldt” y su particularidad es que se alimenta de frutas y se orientan a través del sonido que emiten. Son Trogófilos, es decir, que se reproducen y viven en cuevas, no sólo en Venezuela, también se les puede ver en Ecuador, Colombia, Bolivia y Perú. Sus plumas son de color marrón con manchas blancas y sus ojos muy penetrantes y delicados a la luz, de allí que en la cueva no se permita el uso de flash ni luces de linterna.

Una recomendación muy importante cuando se decida visitar esta cueva es la vestimenta y el calzado que debe llevar, no olvide que a la cueva entra una gran cantidad de agua de lluvia logrando así que el área esté siempre mojada, inclusive con agua que podría tapar sus pies como si fuera un río, lo que quiere decir que lo ideal es hacer el recorrido con zapatos de gomas o las botas industriales plásticas y por supuesto en pantalón.

La Cueva del Guacharo está a 4Km de la población de Caripe entre los estados Monagas y Sucre, por supuesto si su salida es de Caracas debe tomar la vía que lo lleva hasta el Oriente del país y al entrar a Barcelona rápidamente los avisos le indicarán hacia donde tomar directo hasta Maturín y de allí hasta Caripe debe rodar mas o menos una hora y media… La oferta de hospedaje del lugar no es muy amplia, pocos son los lugares para pernoctar que existen así que debe tomar sus previsiones al respecto reservando antes, les voy a recomendar dos

·         La Floresta a un kilómetro de la población de Caripe y a cuatro de < ?xml:namespace prefix = st1 ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" />la Cueva. Son cabañas y el lugar es muy bonito y los precios bien razonables (0292) 414.88.78

·         Finca Agroturistica La Coradeña: (0292) 414.94.09. Son también cabañas, tiene una pequeña piscina y unas áreas verdes bien lindas, los precios bastantes solidarios.

 

En la Cueva existe un museo que también hay que visitar y al salir de la cueva invierte unas horas para visitar El Chorrerón, te vas en carro desde la cueva alrededor de 20 minutos y luego caminando desde donde dejas el vehículo mas o menos dos horas para descubrir asombrado una piedra de mas de 100 metros de alto por donde baja indómita una corriente de agua que te invita a sumergirte en ella.