Todo hace suponer que esta es una celebración netamente cristiana, sin embargo en ella están presentes tradiciones de otros credos.Como siempre este espacio está nutrido en base a textos que hay sobre el tema que hemos escogido. No lo presentamos como una verdad incuestionable, sino mas bien como un referente para que cada uno de nuestros lectores tenga más luz sobre sus creencias y sea él quien determine su camino a seguir. Con la imposición de las cenizas, se inicia una estación espiritual particularmente relevante para el mundo cristiano que se prepara para vivir el misterio pascual, es decir, la pasión, muerte y resurrección del Señor Jesús. Con la expresión “Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás”, invita a todos a reflexionar acerca del deber de la conversión, recordando la inexorable caducidad y efímera fragilidad de la vida humana, sujeta a la muerte. Era práctica común en Roma que los penitentes comenzaran su penitencia pública el primer día de Cuaresma. Ellos eran salpicados de cenizas, vestidos en sayal y obligados a mantenerse lejos hasta que se reconciliaran con la Iglesia el Jueves Santo o el Jueves antes de la Pascua. Cuando estas prácticas cayeron en desuso (del siglo VIII al X), el inicio de la temporada penitencial de la Cuaresma fue simbolizada colocando ceniza en las cabezas de toda la congregación.La Cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión, que marca la Iglesia para preparar a los creyentes a la gran fiesta de la Pascua. Origen histórico No sabemos con precisión cuando empezó la Cuaresma. En el siglo IV ya hay textos suficientes que nos hablan de la cuaresma. Ciertamente, el origen está en la práctica literal de los cuarenta días de ayuno y abstinencia de Moisés, de Elías y sobre todo de Jesucristo, que probablemente, ni son cuarenta ni son días, sino números simbólicos. Para los semitas los números tenían un gran valor simbólico; los números significaban plenitud.Los padres griegos al traducir los números simbólicos de la Sagrada Escritura, los tomaron como si fueran números en serio. Lo que fue una escenificación simbólica de plenitud, lo convierten en una especie de liturgia de días numerales.El sentido de la cuaresma como vida, pasión muerte y resurrección de Cristo, está muy influido por las diferentes culturas que se van introduciendo en el cristianismo. Por ejemplo, aquí entra la tradición judía del ayuno. La tradición judía del ayuno está íntimamente unida a su tradición teológica de sacrificio: todo pecado requiere sacrificio. El hombre tiende a constituirse un poco en víctima ante Dios y ése es el origen del ayuno, señala fray Mario A. Rodríguez León, O.P., en un estudio presentado en la internet.La influencia gnósticaTambién durante los primeros siglos del cristianismo influyen en la práctica del ayuno los grupos gnósticos (movimientos filosóficos que pretendían poseer un conocimiento completo de la naturaleza de Dios), con su concepción del cuerpo y alma, y sobre todo la platónica: el cuerpo es una cárcel del alma. Lamentablemente el cuerpo es algo que comienza a ser despreciado y visto como un enemigo. Es la antropología dualista griega, de la cual todavía no nos hemos desligado del todo. Evidentemente esta concepción dualista llevó a un incremento de la penitencia, es decir de hacer que el cuerpo sufra y se convierta en víctima para que el alma se purifique.Por ejemplo a tal extremo llegó esta mentalidad que Orígenes, un padre de la Iglesia se castró. Para los primeros cristianos, lo más importante era la vigilia pascual y luego la cincuentena pascual, el pentecostés. Luego, poco a poco como una preparación de estas fiestas se fueron añadiendo algunos días. Primero los de la Semana Santa, y luego algunas semanas, sobre todo las tres primeras, y luego, las cinco semanas actuales.La idea fue adelantar la preparación a la Pascua y esto, como bien señala Luis Maldonado, otro estudioso de los ritos cristianos. es plenamente actual. La cuaresma no tiene un fin en sí mismo, sino que es una dinámica de preparación, de avance hacia la Pascua. El Concilio Vaticano IIA partir del Concilio Vaticano II, se ha tratado de darle a la cuaresma un carácter muy relativo, de preparación. Nos ubica en perspectiva en la construcción del Reino. La cuaresma es época de conversión, de cambio profundo en donde siempre está presente el horizonte de la muerte y la resurrección. La experiencia cuaresmal nos permite hacer un balance de nuestras vidas. Sin la cruz…Creo que en parte el problema reside a que la cuaresma ha sido más bien un experiencia sociológica que vivencial. Es decir, señala fray Rodríguez, la cuaresma es parte de nuestra tradición religiosa. Muchos cristianos añoran varias prácticas religiosas del pasado, como por ejemplo las procesiones, vía crucis, etc. Y no es que estas prácticas estén mal, no, sino que no podemos celebrarlas con toda la carga del pasado, sino que tenemos que darle un sentido más vital, más actual a la luz de la realidad concreta y compleja en que vivimos. Quienes comulguen con los ritos de la cuaresma están llamados a hacer realidad los principios de amor y verdad, pilares para una sociedad más justa.TijereteandoEl color litúrgico de este tiempo es el morado que significa luto y penitencia. Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascual. La Cuaresma dura 40 días; comienza el Miércoles de Ceniza y termina el Jueves Santo. A lo largo de este tiempo, los católicos son llamados a hacer un esfuerzo por recuperar el ritmo y estilo de verdaderos creyentes que debemos vivir como hijos de Dios.La duración de la Cuaresma está basada en el símbolo del número 40 en la Biblia. En ésta, se habla de los 40 días del diluvio, de los 40 años de la marcha del pueblo judío por el desierto, de los 40 días de Moisés y de Elías en la montaña, de los 40 días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública, de los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto. En la Biblia, el número cuatro simboliza el universo material, seguido de ceros significa el tiempo de nuestra vida en la tierra, seguido de pruebas y dificultades.La práctica de la Cuaresma data desde el siglo IV, significa tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica del ayuno y de la abstinencia.Conservada con bastante vigor, al menos en un principio, en las iglesias de oriente, la práctica penitencial de la Cuaresma ha sido cada vez más aligerada en occidente, pero debe observarse un espíritu penitencial y de conversión.Entre las costumbres en Latinoamérica está la de regar pinos y flores deshojadas, alfombrando la calle por la que se realizarán las procesiones. Este rito alcanza su esplendor en Guatemala en el que las alfombras son verdaderas obras de arte popular.