Empezó su carrera desde muy joven declamando poemas en “Cuánto vale el show” y luego con pequeños papeles en novelas de RCTV, planta donde se formó bajo la tutela de Amalia Pérez Díaz y donde se dio a conocer en telenovelas como “Abigaíl”, “Por estas calles”, “Dulce ilusión”, “Pura sangre” y su primera protagonización en “Ilusiones” (1995), la lado de Vicente Tepedino.En 1997 hace un mutis en su carrera por un tumor cerebral que le fue intervenido a tiempo y tras su recuperación, regresa como una de las coprotagonistas de “Luisa Fernanda” (1999). Tras una estadía de dos años entre Los Angeles y Nueva York, donde estudia inglés y actuación, recientemente la hemos visto brillar como la monjita gocha de “Trapos íntimos” y en “Estrambótica Anastasia” como Goyita, una tierna mujer con retardo mental que le demostró a todos que era capaz de amar como cualquier ser humano y que se robó el cariño del público.Tras unas breves vacaciones, donde viajó y se desarrolló en otras áreas de su carrera artística, está de vuelta convertida en Michelle, un rol que le ha exigido tomar clases de kárate para quitarle el amor de Francisco (Alejandro Otero) a Topacio (Flavia Gleske) en la novela estelar de RCTV: “Ser bonita no basta”. ¿Quién es Michelle?-Es la contrafigura de Topacio, una joven de familia italiana, karateca, una gordita sin complejos, bien excéntrica en su modo de vestir, muy echada para adelante y hasta feminista en algunas cosas. Vive con mucho amor propio y maneja una moto Harley, eso es indicativo de que es una capaz de cualquier cosa.¿Qué es lo más atractivo de interpretar ahora a una antagonista característica?-Que tiene muchos matices y eso te da más libertad a la hora de crear, de proponer cosas para el personaje, de experimentar como actriz. ¿Qué mensaje podría llevar a través de Michelle?-La novela se llama “Ser bonita no basta” y lleva como premisa que no sólo impera la belleza física de la gente sino su personalidad, la esencia de cada ser humano. Michelle es segura de sí misma, alegre y cariñosa, cualidades resaltantes antes que su físico y eso es lo que deberíamos ver antes de dejarnos llevar por lo externo.Tu anterior rol de mujer con retardo (Goyita) te valió una gran investigación de tu parte, ¿qué le quedó de ese papel y de las personas con retardo con las que tuvo contacto?-Fue una de las experiencias más hermosas que he tenido en mi carrera; aprendí a amar realmente, a decir las cosas con verdad, a rescatar ese niño interno que a veces tenemos amarrado. Aprendí que hay mucha ignorancia respecto a las personas con retardo y que son seres humanos con un mundo interior muy bello y con ganas de ser aceptados. Ese personaje fue un gran reto como actriz y un gran regalo de la maravillosa pluma de Martin Hahn.En TV has sido protagonista, coprotagonista, contrafigura, actriz característica, de elenco, ¿qué te falta por hacer en la pantalla chica?-Muchas cosas, siempre hay un personaje por hacer y que te lo planteas como un reto. Aspiro interpretar a Juana De Arco, por ejemplo. ¿Y cuál papel no representarías por ir en contra de tus principios?-De repente aquellos que tengan desnudos que sean vulgares, cuya desnudez no tenga sentido o no amerite justificación alguna en la construcción del personaje.¿Para Crisol, ser bonita no basta?-Yo te lo digo con toda propiedad. Quizá al principio de mi carrera era menos agraciada y poco a poco fui mejorando, evolucionando, adelgacé bastante, me arreglé los dientes volados, pero durante esa evolución física nunca descuidé la parte de talento, la formación actoral ni mi crecimiento como persona; ya que los actores nunca dejamos de aprender.¿Se siente una de las actrices consentidas de RCTV?-RCTV es mi casa. Aquí me formé y crecí, incluso después de mi operación cerebral siempre estuve en el canal y José Simón Escalona me dio la gran oportunidad de regresar a la actuación, que es mi pasión de vida, demostrando que queda Crisol para rato.¿Qué significa Amalia Pérez Díaz en su carrera?-Fue mi guía, mi gran maestra y es mi protectora desde arriba en el cielo. OTROS PROYECTOSPara finales de mayo Crisol ya debe estar de nuevo en las tablas, ya que se presenta junto a Lourdes Valera y Ana María Simon en la comedia “Confesiones de Mujeres de 30”, bajo la dirección de Héctor Manrique, una obra que ha sido aclamada en países como México, Argentina y Colombia y que ahora se presentará de jueves a domingos en la sala 1 del CELARG. ¿Cómo es tu personaje en la obra?-En esta pieza interpreto a Alex, una mujer bien neurótica, que se ha visto con sicólogos desde pequeña, ya que ha tenido serios problemas en sus relaciones con los hombre y su entorno familiar; tiene trastornos de adaptación y angustias incontrolables, es un rol que lo estoy disfrutando al máximo. ¿Qué otros proyectos tienes en el plano laboral? -He seguido grabando radionovelas producidas por Alberto Cimino, hace poco participé en “El cristo de las violetas” de Andrés Eloy Blanco, en “Don Quijote”, que se hizo en coproducción con Arquímedes Rivero y en un ciclo de la vida de “José Gregorio Hernández. También estuve en “Los Miserables”, con la cual Cimino conmemoró los dos años al aire de sus radionovelas.