Los filtros químicos de rayos ultravioletas que contienen las cremas solares podrían comportarse como hormonas y afectar negativamente a la reproducción humana y animal.Ese es el fenómeno, aún no totalmente demostrado, que estudian actualmente dos equipos de científicos suizos.Un equipo de la Universidad de Zúrich ha descubierto que ocho de cada diez filtros UV actúan como estrógenos, hormonas sexuales femeninas, resultado que han confirmado otros científicos del Instituto de Técnicas Medioambientales de la Escuela de Altos Estudios Especializados (HES), de Basilea.Sólo comprobado en animalesLos investigadores de Zúrich, que mezclaron esas substancias con el alimento de los roedores, constataron una maduración precoz del útero de las ratas hembras sexualmente inmaduras tras la absorción de filtros UV.Según los investigadores, esas ratas tuvieron menos descendientes y la tasa de supervivencia de éstos resultó ser también menor.En el caso de los machos se observó un retraso en la llegada de la pubertad y una modificación del peso de los testículos y la próstata.Efectos a largo plazoLos investigadores se muestran prudentes y afirman no querer caer en el alarmismo: se trata de “problemas muy complejos ya que ese tipo de productos no tienen una toxicidad aguda sino efectos insidiosos a largo plazo sobre el medio ambiente”, según el Fondo Nacional Suizo de Investigaciones Científicas.Cremas solares, perfumes, cosméticosSegún Margret Schlumpf, el problema que plantean las sustancias con efectos estrógenos no se limita, sin embargo, a las cremas solares sino que están presentes igualmente en los perfumes, los productos cosméticos y los agentes conservantes, aunque todavía no se han estudiado esos casos.La Organización Mundial de la Salud no cree que esas sustancias perturbadoras de las funciones endocrinas puedan poner gravemente en peligro la salud humana aunque admite que los niños podrían ser más sensibles que los adultos.