El testimonio de quien fuera guardaespaldas de Britney fuerevelado este domingo y en éste, Tony Barreto detalla las noches de drogas yalcohol en las que se vio envuelta la ex princesa del pop.
Barreto testificó en días pasados estar preocupado por laseguridad de los hijos de Britney, Sean Preston y Jayden James, porque “ no esbuena madre, tiene problemas mentales. Con sus drogas y abuso de alcohol, sucasa no es lugar seguro para los niños”.

Ahora el guardaespaldas detalló al diario británico News ofthe World que días después de que Spears dejó su rehabilitación, ésta casimuere por una sobredosis en Los Angeles.

El episodio, como relata Barreto, ocurrió en un cuarto del MondrianHotel donde se encontraba Britney con Howie Day (drogadicto declarado y a quienconoció en el centro Anaheim). “Ella (Spears) se encontraba en un estadoterrible, sudando y temblando, sus pupilas se veían enormes, pensé que estabamuriendo”.

Fue el 26 de mayo cuando “Britney salió con Howie a pesar deque le dijimos que no era una buena influencia para ella. Esa noche, recibimosuna llamada de Britney histérica, gritando que no la dejaban salir y quedeseaba cancelar su gira. Estaba confundida. Le preguntamos si se sentía bien ydespués la voz cambió, era la de Day que comenzó a pelear con nosotros y ahísupimos que teníamos que actuar de inmediato”.

Al llegar al cuarto de hotel, describe el guardaespaldas, laintérprete de “Slave” “se encontraba con los ojos rojos, llorando, encima de suvestido había pequeñas piedritas blancas. Creo que era cocaína ometanfetaminas. Además vi una pipa de vidrio, de las que usan para la drogacristal”.

Fat Tony, como lo llamaba, pudo reconocer estos elementosporque antes de ser contratado por la ex esposa de Kevin Federline, tomó uncurso sobre drogadicción y sus consecuencias.

“No podía creer lo que veía. Britney estaba fuera de sí.Pensamos que tenía una sobredosis, se veía tan enferma. Mis compañeros queríanllamar un doctor para desintoxicarla. Entramos en pánico. Pensamos que estabamuriendo”.

Después de sacarla del lugar, la llevaron a una presentaciónque tendría en un club en donde cantó algunos de sus éxitos del pasado. Alsalir, para llevarla a su casa “comenzó a inventar extrañas canciones ycantarlas con una voz tan diferente… en algún tramo, bajó la ventana de lacamioneta y comenzó a gritar ‘soy una rockstar, soy una rockstar’”.

Este capítulo de drogadicción sólo fue el primero que vio Tony Barreto. “En dos ocasiones posteriores, la primera en el club Teddy,inhaló cocaína pero estuvo en un cuarto privado con una chica. La segunda, mepidió que la acompañara al baño y ahí estuvo media hora, decidí asomarme paraver si estaba bien y alcancé a verla cómo tomaba una línea con la nariz”.

Según la declaración de Fat Tony, este comportamiento lorepitió incluso en su casa, enfrente de sus hijos. “Sabía cómo actuaba cuandose drogaba y en varias ocasiones así estuvo frente a los pequeños. Llegó aasustarlos”.