Participa en la miniserie “Bolívar niño”

Authy Gordon es un actor y animador que está listo para cualquier reto.Prueba de ello es que ya inició las grabaciones de la miniserie “Bolívar niño”,proyecto que muestra nuevas y no tan recientes caras en las diversas áreas dela producción audiovisual.

– ¿Cómo te iniciaste en elmedio?
– La verdad es que mi génesis fue con la idea de animar. De hecho todocomenzó con un casting para conducir el Club Disney en RCTV. Ahí me observóHéctor Maneiro, productor de Supercrópolis, y me propuso actuar en su programa.Sin embargo, el tiempo me lleva a debutar por la puerta grande con uno de los grandes: Gilberto Correa Esofue en “Flash” por Televen, espacio que me permitió ser co-animador ylibretista.

– Entre actuar y animar, ¿conqué te quedarías?
– He descubierto la pasión por la actuación. Es grande la magia deexplorar sentimientos ajenos y que logras canalizar en una piel prestada por unespacio de tiempo determinado. Apenas estoy comenzando con pleno conocimientode tener una disciplina que nunca termina, porque de los duros vas adquiriendoherramientas que te permiten evolucionar.

– ¿Y de quiénes has aprendido?
– He tenido el privilegio de actuar y estudiar con totems como AntonioCuevas, Elba Escobar, José Ferrer, Héctor Manrique, Javier Vidal, Karl Hoffmany mi querido abuelo, otorgado por este pasillo de vida laboral: Don MarcosReyes Andrade, entre otros. Mi preferencia es vivir cada paso, todos en algúnmomento somos actores y animadores entre apretujones tempraneros de unferrocarril subterráneo repleto de responsabilidades laborales y académicas. Laidea es hacerlo con verdadero amor.

– ¿Existe racismo en nuestromedio artístico?
– El racismo es ignorancia. Yo pienso que no existe ley universal quehable del racismo. Cuando en un concurso de belleza no gana una negra contumbao, es porque el destino le tiene otro triunfo diferente a ese. Y cuandogana es porque ese era su destino. No me parece que sea porque las cosas estáncambiando y ahora mandan los negros. Eso me produce hilaridad, ver como lamisma gente se pone muros mentales que no pertenecen a la realidad. Siempre hayun personaje para blancos y otro para negros. Siempre se necesitan losdiferentes tonos de piel para una producción. A mi me han tocado  interpretar personajes de villano ypersonajes de nobleza por un correcto casting de profesionales como Marcos Purroy,Silvia De castro, Consuelo Delgado, Thelman Urguelles y Janet Thode, entreotros tantos que pescan talentos para un personaje que, dependiendo delescritor, tendrá un color de piel. Es decir; no buscan esa tontería de más deun tipo y menos de otro tipo.

– ¿En nuestro medio prevalece laimagen y no la calidad actoral?
– El medio de la farándula tiene mucho de vanidad, y otro tanto deimagen luchada para perdurar en el mismo. Las cirugías no son para mejorar eldestino de nadie, ya que una cirugía no frena un divorcio, ni rinde tributo aléxito de una telenovela. Sólo sí esas nenas tienen formación actoral logran eltriunfo. Y cuando  logran recibir unpersonaje servido  por un escritor queles puso textos muy parecidos a ellos, en otras producciones se veránfracasados o pasarán de protagonista a simple personaje invitado, solo porposeer una buena imagen. Cosa que tampoco es eterna. Yo apoyo a los egresadosde certámenes de belleza que se preocupan por canalizar su futuro en talleresde actuación, de pasarela, y todo lo que permita evolucionar para perdurar. Endefinitiva no matan talento, si son vistos como valor agregado. En mi caso, el entrenamiento que desarrollo enMacaracuay Fitness Center de la mano de Junior Sarmiento, Javier Moros, CarlosFlores y la paciencia de Richard Linares, porque tardé un tiempo en aceptardedicarme seriamente al gym, solo es complemento para estar en forma.

– ¿Sueñas con protagonizar?
– Realmente no soy el tipo que sueña con grandes personajes,  ni sueña con ser protagonista, pienso quetoda historia bien contada coloca protagonismo a todo el reparto actoral.Aunque si me gustaría ser Simón Bolívar a mi edad, porque  su pensamiento tiene la verdad infinita ycada día más vigente.

– ¿Qué tal tu experiencia en“Tukuti, crecí de una”?
– La verdad fue sensacional, ya que en su historia, Ricardo HernándezAnzola supo colocar en vitrina un texto real, incluso el personaje  que interpreté: Zaky, entre el humor y lastravesuras pretendía demostrar en la lucha por convertir a Mildred en unacantante famosa, que los aplausos son el premio a la constancia y que la vidasiempre tendrá tropiezos, necesarios para adquirir conocimientos. Por otrolado, durante la grabación la vida me enseñó a creer en los ángeles, porquetrabajé  muy cerca uno de verdad:Dexiree.

– ¿A quien te gustaría agradecertu estadía en un medio tan competitivo?
– En primer lugar a José Gregorio Hernández. También a la persona quecreyó en mí cuando apenas me estaba graduando de actor: Don Leonardo Padrón, unser de luz clara, transparente y honesto en cada frase .También mi eterna jefaConsuelo Delgado, mi amigo José Simón Escalona y muchos otros. Claro que nopuedo dejar de mencionar a mi productor directo y mano derecha en todas mislabores profesionales; Johan Pérez, mis cómplices Javier Linares e IsaacLinares, mi pana de rumbita, Wilker Robertis, y tantas personas que no sonmuchas de cantidad pero si de calidad.

– Un mensaje para loslectores….
– No crean eso  de que todo esnegativo y lleno de vicios en el medio artístico. La socialización primariaviene en los valores familiares. Y cuando están bien estructurados nada ninadie puede eliminarlos.