Andreína Yépez se describe como una persona muy sensible, cariñosa, divertida, muy romántica y perseverante, cualidades que la han llevado a conseguir todo lo que se ha propuesto en la vida. Es así, como ahora se impone un nuevo reto profesional en la telenovela de Leonardo Padrón, “Ciudad Bendita”. En esta superproducción Andreína regresa, personificando a “Zulay Montiel”, un agente policial, que   abusa de su autoridad. Pero tras   esa máscara de dureza y maldad, intenta esconder toda la debilidad y   frustración,   que puede existir en el interior del ser humano.

 

– ¿Cómo defines a tu personaje?

– El comportamiento de ‘Barranco’ (sobrenombre del personaje) es un ejemplo de todas aquellas cosas que no deberían suceder, en un cuerpo policial.   Es una mujer que de alguna manera tiene un grado de sensibilidad. Muy dentro de sí debe haber un por qué que explique todas sus actitudes. No tiene escrúpulos, siempre está en actitud amenazante, vive de los demás,   de aquellos que menos recursos tienen.   Posee un humor   que sólo le divierte a ella, esta manera de   actuar,   es la mejor forma que tiene de sobrevivir.

 

– ¿Crees que tras   todo ese abuso de poder, ella esconde una gran debilidad?

– Yo pienso que sí, hay personas que actúan con esa agresividad injustificada, Zulay esconde un grado de frustración y de resentimiento social que hace que se comporte de esa manera.

 

– ¿Cuál crees tú que sea esa frustración que la hace tan infeliz?

– Ella es como una hiena, se aprovecha de la miseria y vive en ella, porque nace en un barrio y crece con la misma gente. Es bien triste que   se aproveche de los que menos tienen, igual que ella. Zulay piensa que el barrio es su espacio, y eso le da justificación o una cuota de poder, avalada por su uniforme, para estar por encima de los demás. También, podría agregar que ‘Barranco’, en el fondo lleva a una mujer muy femenina, que esconde tras el uniforme policial. Ella utiliza maquillaje, porque su apariencia muy en el fondo le interesa. Ella posee un toque de feminidad que no explota.

 

– ¿Consideras posible que Zulay alguna vez reflexione sobre su conducta y cambie?

– Yo pienso que sí. Creo que va a   haber alguno que otro personaje que le va a bajar los humos a Zulay. Percibo que ella no va a terminar bien, además que bajo la pluma de Leonardo Padrón, siempre triunfa el bien y la justicia, entonces todo el mundo puede deducir que ella no va a terminar bien. En algún momento sabremos el por qué de sus bajas acciones. Jamás sonríe y cuando lo hace es para burlarse de los demás.   

Aprendiendo a ser policía

 

– ¿Qué es lo que más te llama la atención de este personaje, que te ha tocado interpretar?

– Muchas cosas. ‘Barranco’ me ha llevado a enfrentar retos muy interesantes y tuve que aprender muchísimo por ella. Yo no sabía manejar armas, ni tenía conocimiento de lo que podía hacer una funcionaria. Tuve una persona que me ayudó mucho, pues me orientó de forma que yo pudiese conseguir una expresión corporal propia de una mujer policía. Yo tenía miedo a que el personaje no fuera creíble, que tomara un arma, sin saber hacerlo, por eso tuve que aprender a disparar, me entrené unos meses como una policía. Estuve hasta patrullando.

 

– ¿Podrías decir, buscando en lo profundo de ti, que posees algún aspecto semejante con Zulay?

– No tenemos nada que ver, en el aspecto negativo.

– Y si analizamos el lado positivo de Zulay, ¿en que se parecerían?

– Si lo vemos desde el punto de vista positivo, soy luchadora y consecuente con las cosas que quiero.

 

– Evaluando el perfil de la novela, ¿podrías decir que el físico no es tan importante para triunfar?

– Bueno sí, yo estoy bien agradecida con Dios y con la vida. Aunque siempre he tratado de que las personas no me vean solamente como una cara bonita, sino que se fijen en mi talento. Gracias a Dios la gente lo ha percibido y he tenido la oportunidad de desarrollarlo. En este instante   estoy en el mejor momento   de mi carrera, porque estoy haciendo un personaje distinto. Pero mis atributos físicos sí me han abierto muchas puertas.   Desde mi punto de vista, es válido utilizar todo lo que tengas y puedas,   para tu bien y   crecer.

 

“SOY FELIZ…”

 

Los primeros pasos de su carrera los dio en la comedia,   a través de programas como   “Bienvenidos”, “Cheverísimo”, “Joselo” y “Noches de Comedia”. Más tarde, su afán de pertenecer al staff de actores de dramáticos se vio recompensado, al trabajar en novelas como “Amantes de Luna Llena”, “El País de las Mujeres”, “Mambo y Canela”, “Trapos Íntimos” y “Cosita Rica”. Su talento se nutrió del adiestramiento, que recibió de reconocidas personalidades del mundo artístico como Elba Escobar y Javier Vidal.

 

– ¿Cómo llegas a ser   actriz?

– Es lo que he querido hacer desde que tengo uso razón, además siempre estuve en contacto con el medio artístico,   porque mi mamá fue la asistente de Renny Ottolina y trabajó con Alfredo Sadel. Mi madrina fue Marta Piñango y mi tío fue Germán Freites. Realmente me apasionaba el medio, mi mamá no le gustaba mucho, hasta que un día me le escapé y empecé como extra. En ese momento, Edith Valerio, Productora del Show de Joselo, me agarró por la mano y me dijo: ‘señorita, ¿qué hace usted en comedia? Usted tiene que estar en dramáticos’.

 

– ¿Tienes a alguien especial en tu vida ahora?

– Sí, estoy enamoradísima de mi novio, es una persona especial.

 

– ¿Qué haces en tus ratos libres?

– Comparto con mi princesa, mi hija es mi vida, mi pana, mi amiga, la que me hace reír y me mantiene presente el hecho de que la niñez debe prevalecer en uno, para poder ser feliz por siempre.   Disfruto mucho ir a la playa.

 

– ¿Qué significa para ti la felicidad?

– Soy muy feliz. Estoy muy agradecida con Dios,   porque me ha permitido amar de esta forma tan bonita, de tener a mi hija sana, grande, bella. Estoy muy feliz de que Dios le permita a uno vivir momentos interesantes tanto profesionales como espirituales; y   que cada día personas que admiras depositen confianza en ti. Me encanta este nuevo rol, es súper divertido. Y lo que estamos haciendo es mostrarle a la gente lo que no debería suceder dentro de un cuerpo policial. Más que un mensaje negativo, es   positivo y de corte social.

 

– ¿Tienes proyectos paralelos a la novela?

– Siempre estoy haciendo trabajos paralelos, que no tienen que ver con el medio, soy empresaria. Me he desempeñado como productora ejecutiva en obras teatrales.   Y vienen algunos proyectitos por allí.

 

– Cuéntame de tu experiencia en el cine…

– Fue maravillosa, estuve rodeada de grandes figuras. Hacer cine,   siempre va a ser una gran experiencia y muy interesante.

 

– ¿Cómo visualizas tu futuro?

  Después que termine ‘Ciudad Bendita’, veré   que sucede, me han estado llamando de Colombia y de otros países. Me veo llena de proyectos, pero por ahora concentrada en esta novela. No me gusta matar los pájaros que ni siquiera han volado. Vamos a terminar de cazar unos y después cazamos a los demás.